Portugal amplía su ventaja contra Uzbekistán, alcanzando un contundente 4-0 en el partido de la Copa del Mundo.
El cuarto gol llegó tras un remate de Bruno Fernandes que, tras un rebote en el arquero Nematov y el defensor Kuchanov, terminó en la red. Este gol, inicialmente atribuido a un autogol, demostró la efectividad del trabajo en jugadas preparadas por parte del equipo portugués.
La estrategia de Portugal en jugadas a balón parado fue clave, generando oportunidades claras y complicando a la defensa de Uzbekistán.