Se plantea la necesidad de reforzar la seguridad en las inmediaciones de las escuelas, sugiriendo la presencia de patrulleros durante el horario de entrada y salida de los alumnos. Esta propuesta surge a raíz del trágico asesinato de Lautaro, un joven de 17 años, ocurrido a pocas cuadras de su colegio.
El reclamo busca prevenir futuros hechos de violencia y brindar tranquilidad a los padres que, como Marcelo, se preocupan por la seguridad de sus hijos al dirigirse a sus estudios. Se enfatiza la importancia de tomar medidas concretas para evitar que sigan ocurriendo tragedias similares.