Pepe Cibrián expresó la profunda nostalgia que siente por sus padres, a quienes extraña enormemente.
Compartió anécdotas sobre su madre, destacando su increíble sentido del humor a pesar de haber atravesado una vida muy dura, marcada por la guerra y la posguerra.
Relató que su madre tenía la capacidad de mantener el buen humor incluso en las circunstancias más difíciles, y que Cibrián mismo nunca la ha soñado desde su partida.