Se informa que la ola de calor en Europa se extiende, con temperaturas récord y mínimas nocturnas que no descienden de los 26-27 grados en París.
La dificultad para dormir es un problema significativo, y se cuestiona la falta de aire acondicionado en muchos edificios, atribuyéndolo a restricciones municipales y al alto costo de la energía.
Se menciona la preocupación por la salud y el bienestar de la población ante estas condiciones extremas.