Se presenta un innovador dispositivo tecnológico diseñado para prevenir golpes y accidentes de ciclistas: un airbag corporal. Este dispositivo, casi imperceptible y con la apariencia de una pequeña joroba, se activa ante caídas o impactos, protegiendo zonas sensibles como cuello, cadera, torso y espalda.
Desarrollado en Bélgica y con un costo estimado entre 750 y 800 euros, el airbag cuenta con nueve sensores que detectan movimientos anómalos o desestabilización, activándose en tan solo 100 milisegundos, más rápido que un parpadeo humano. Se discuten las posibles desventuras del dispositivo en espacios reducidos como ascensores o baños, pero se resalta su capacidad para anticipar caídas y proteger al ciclista de lesiones graves.