La testigo afirma no haber vuelto a hablar con la expareja de Insaurralde y que no comparten los mismos valores, lo cual considera "fuerte".
A pesar de que la expareja le contaba sobre sus ingresos, la testigo asegura no haber notado nada raro en cuanto a enriquecimiento ilícito, aunque ahora se da cuenta del ostentoso nivel de vida que llevaba, con múltiples pulseras y carteras de alto valor.
Menciona que viajaba en avión privado, incluso al finalizar programas los domingos y pasar la semana fuera, y que esto lo hacía con "Pichirito", no en la época de Insaurralde.