Se generó un intenso debate comparando a Lionel Messi con Diego Maradona, con afirmaciones audaces sobre la superioridad del primero.
Un panelista sostuvo que Messi es "mucho más grande que Maradona" no solo deportivamente, sino también humanamente y familiarmente, argumentando que a diferencia de Maradona, "a Messi no se lo come el personaje". Se cuestionó la humildad de Maradona, sugiriendo que se creyó el personaje de "Dios" que le construyeron, mientras que Messi se mantiene como "el mismo Messi de siempre".
La afirmación provocó reacciones de desacuerdo, defendiendo la figura de Maradona y señalando que él "era un personaje", pero de forma natural, no por sentirse superior. Se debatió si era apropiado criticar a Maradona en ausencia, considerándolo un "golpe bajo".