Los goles de Lionel Messi en el Mundial, especialmente el segundo, fueron descriptos como "increíbles" y una muestra de su destreza y preparación. A pesar de errar un penal, Messi continuó jugando con determinación, llegando a marcar dos goles más.
La jugada del segundo gol involucró a Paredes y Julián, quienes participaron en la creación de la oportunidad. Messi, con su característica habilidad, logró convertir a pesar de la presión defensiva.
Se destacó la condición física de Messi, quien a sus casi 39 años demuestra una gran energía y capacidad para participar activamente en el juego, iniciando y terminando jugadas, e incluso persiguiendo balones frente a defensores.