Se menciona que Jessica Cirio tendría dos marcas de lencería, Cocot y otra más, que funcionarían como sponsors de programas de televisión. Se especula que estas marcas podrían estar siendo utilizadas para influir en la cobertura mediática y evitar que se hable del escándalo.
Se hace una analogía con el "sobre de la bombacha", sugiriendo que el dinero se estaría distribuyendo para silenciar las críticas.