En el Café Tortoni, se comparte una cábala particular relacionada con el desempeño de Lionel Messi en los partidos. Diego, un empleado del café, relata que tras el penal errado por Messi en un partido, se sintió compelido a irse a su casa para ver el resto del encuentro junto a su familia, tal como lo hizo en el Mundial de 2022.
Esta práctica se repite como una forma de mantener la tradición y la buena suerte, demostrando la importancia que estas supersticiones tienen para los hinchas argentinos. La conversación subraya la conexión emocional entre los fanáticos y el equipo, especialmente en momentos cruciales del torneo.