Mario Kempes relató sus inicios en la selección argentina, mencionando que estuvo dos años afuera del país y que el fútbol argentino seguía siendo importante, aunque no se pudiera ver desde España. La información llegaba a través de los diarios.
Recordó que conocía a muchos de sus compañeros de haber jugado en contra o de haberlos sufrido en otros equipos. Aclaró que no eran amigos, pero se conocían mucho. Destacó que en el Mundial del '78, a pesar de haber jugado juntos en algunos partidos previos, no sabía con qué se iba a encontrar al llegar al equipo, pero lo que más le sorprendió fue la calidad del grupo humano, donde no había figuras individualistas.