La pelota con la que Lionel Messi anotó dos goles, convirtiéndose en el máximo goleador histórico de los mundiales, fue entregada en el campo por Renzo, un joven futbolista de Mar del Plata.
Renzo, seleccionado entre muchos otros chicos, tuvo la oportunidad de llevar la pelota al centro del campo antes del partido entre Argentina y Austria.
El adolescente describió la experiencia como única e inolvidable, destacando la buena recepción de los jugadores de la selección, con quienes pudo interactuar brevemente.
La selección de Renzo para esta importante tarea se dio a través de un proceso de selección que incluyó un torneo en Los Ángeles, donde participaron jóvenes promesas del fútbol.