La defensa de Jessica Sirio en relación a los videos que la involucran sostiene que el comunicado emitido no niega la existencia de los mismos, sino que se enfoca en la procedencia ilícita de su acceso. Se especula que Sirio podría haber grabado estos videos como una medida de seguridad, pero el comunicado no lo confirma ni lo desmiente explícitamente.
Se señala que el comunicado, redactado por un abogado (incluso con un error en el nombre de Sirio), sugiere que se entregó un teléfono diferente al que se usaba habitualmente. La estrategia de la defensa parece centrarse en la posible manipulación de los videos y en la denuncia previa de extorsión realizada por Sirio en junio de 2025, mucho antes de que el tema se hiciera público en los medios.
Expertos en la materia indican que la extracción de información de un teléfono con software forense puede revelar detalles cruciales sobre la creación y manipulación de videos, incluyendo metadatos que datan su origen. La defensa de Sirio argumenta que los videos fueron obtenidos ilícitamente y posteriormente editados, lo que podría invalidar su uso como prueba contundente.