Jessica Sirio sostiene que los videos de contenido íntimo que circulan provienen de sus dispositivos personales y que nunca salieron de su poder con su consentimiento, sugiriendo un posible hackeo.
Señala que la filtración podría ser una táctica para presionar en el marco de su divorcio con Martín Insaurralde, ocurrido formalmente en julio de 2023, coincidiendo con las fechas de los videos.
Sirio también expresa su temor a que el material sea manipulado con inteligencia artificial o utilizado para extorsionarla, abriendo la posibilidad de que existan más videos o fotos comprometedoras.