Islandia ha iniciado la temporada de caza de ballenas, reanudando una actividad que había estado en pausa durante dos años. Los primeros ejemplares cazados fueron procesados y almacenados. Islandia es uno de los pocos países que aún autoriza la caza comercial de ballenas, a pesar de las críticas de organizaciones ecologistas.
Para esta temporada, se han establecido límites de captura: no superar los 150 ejemplares de rorqual común y 168 ballenas minke, lo que representa una disminución respecto a recomendaciones anteriores. La caza se extenderá desde mediados de junio hasta septiembre.