El caso de Jessica Sirio y Martín Insaurralde, con sus "dólares obscenos", es presentado como la punta visible de un iceberg de financiamiento político y "plata negra". Se sugiere que debajo de esta aparente situación hay una dimensión mucho mayor y más compleja.
La justicia investiga hasta dónde llegará esta red de relaciones políticas y económicas, recordando que la investigación sobre estos hechos data de hace tres años.