Se vincula a Martín Insaurralde con los negocios ilegales de la política, específicamente con la agencia de loterías oficiales de la Provincia de Buenos Aires. Durante su gestión, hombres de su confianza habrían manejado el sector del juego.
Incluso al asumir como jefe de gabinete de Axel Kicillof, Insaurralde habría mantenido el control sobre el área de loterías, indicando la importancia de este sector en sus operaciones.