El partido entre Inglaterra y Croacia en la Copa del Mundo finalizó 0 a 0, siendo el primer encuentro sin goles donde los arqueros no fueron determinantes. Ambos equipos tuvieron oportunidades, pero no lograron concretar.
Se menciona un supuesto penal reclamado por Inglaterra sobre Adu y una doble oportunidad de Nico Reilly y Harry Kane. La última jugada del partido fue un cabezazo de Mark Gay despejado sobre la línea.