Se narra la fundación del Club Atlético Huracán en 1908 en el barrio de Nueva Pompeya, Buenos Aires.
Un grupo de jóvenes estudiantes del Colegio Lupi, tras barajar varios nombres, decidieron llamarlo "Huracán" por sugerencia de un librero, adaptando el nombre de un globo aerostático.
La primera cancha se estableció cerca de las vías del ferrocarril y, con el apoyo de figuras como el piloto Jorge Newbery, el club fue creciendo y afiliándose a la asociación de fútbol.