Se enfatiza el mal estado emocional de Florencia Peña, quien se siente sobrepasada y abandonada, incluso por Nico Chiatto, quien no se ha comunicado con ella.
Los seguidores de Peña expresan su descontento con la situación, sugiriendo que la productora debería haber mantenido su base de operaciones en Palermo en lugar de generar este conflicto.
Se menciona la posibilidad de un juicio si no se llega a un acuerdo, y se critica la falta de empatía y el supuesto maltrato recibido por parte de la productora.