Se profundiza en la investigación del femicidio de Agostina, centrándose en los llamados telefónicos entre Claudio Barrelier y Osvaldo Faceta como posibles pruebas de la planificación del crimen.
Se informa que Faceta ampliará su declaración ante el fiscal Raúl Garzón, y que Soledad Andreani también solicitaría ampliar la suya.
Se analizan los horarios de las llamadas y su duración, sugiriendo que podrían contener información relevante sobre los movimientos y la coartada de los implicados.