La Justicia investiga nuevas imputaciones en el caso del femicidio de Agostina. La abogada del padre, Alaniz, sugiere que también se investigue a la madre. Se revelan fotos exclusivas del interior de la casa de Barrelier, el principal sospechoso, mostrando un estado de desorden y acumulación.
Las imágenes muestran cámaras de seguridad y elementos relevantes para la causa. El lugar era descrito como "un desastre", con chatarra, libros y múltiples habitaciones, evocando un escenario de película de terror.
Se sospecha que Barrelier podría haber cometido otros delitos en el domicilio, y comienzan a surgir testimonios de presuntas víctimas que relatan "atrocidades". La investigación se amplía más allá del femicidio, abarcando posibles otros crímenes y la posible colaboración de personas con vínculos en el poder para la venta de licencias truchas y abusos.