Se debate la posible implicación de Faceta en el femicidio de Agostina, centrándose en su actitud tranquila con dos cervezas en la casa donde supuestamente se encontraba el cuerpo. Se cuestiona si Faceta está ajeno a los hechos o si está encubriendo algo.
La investigación se pregunta por qué Faceta iría a una casa donde supuestamente está el cuerpo, o si se lo llevaron. Se plantea la hipótesis de que Faceta no sabía nada o que estaba acostumbrado a ese tipo de situaciones.
Se reitera la pregunta sobre a qué hora terminaba de trabajar Faceta y se subraya la dificultad de entender la situación, dado que se está hablando del desmembramiento del cuerpo de una niña.