Los festejos por los triunfos de la Selección Argentina se extienden por todo el mundo, y el Líbano no es la excepción.
En el país de Medio Oriente, el fanatismo por Lionel Messi es intergeneracional, con familias enteras saliendo a las calles a celebrar cada victoria del equipo albiceleste.
Messi se ha convertido en un fenómeno mundial que trasciende fronteras y culturas, generando una pasión colectiva que une a personas de diversos orígenes.