La investigación sobre José Luis Espert revela una transferencia de 200 mil dólares recibida de Fred Machado, un individuo detenido en Estados Unidos por lavado de dinero. Estos fondos habrían sido ingresados al país a través de una cuenta en Estados Unidos y luego transferidos parcialmente a una cuenta argentina a nombre de Espert.
Se detalla que, poco después de recibir el dinero, Espert adquirió un automóvil de alta gama. La fiscalía considera que el contrato por supuestas asesorías en Guatemala fue una "trucha" o pantalla para justificar la recepción de fondos de Machado e introducirlos en el mercado formal.
Se menciona que Machado, buscando una reducción de pena, admitió el lavado de dinero pero no el narcotráfico como origen de los fondos. La defensa de Espert intentaría blanquear este dinero, argumentando la existencia de un contrato, a pesar de que el trabajo supuestamente nunca se realizó.