La investigación judicial sobre el presunto enriquecimiento ilícito de Martín Insaurralde y Jessica Sirio continúa demorada, generando cuestionamientos sobre la lentitud de la justicia.
Se critica la entrega tardía del teléfono celular de Sirio y la realización de allanamientos tres años después de que estallara el escándalo del yate "El Bandido", donde se ostentaban lujos incompatibles con la función pública de Insaurralde.
Se menciona la ostentación de miles de dólares en champagne, carteras y relojes, así como el alquiler de un yate de lujo en el Mediterráneo, todo ello por parte de un funcionario público con décadas en la gestión estatal.
Se pone en duda la efectividad de la investigación judicial, ya que, según los abogados, aún no hay indagaciones para Insaurralde ni Sirio, a pesar de la evidencia mediática, como los videos publicados por Diego Cabot en La Nación.