El empleo en Argentina se mantiene estable, con un crecimiento del 0,1% interanual, lo que se traduce en 1.750.000 personas desempleadas. Sin embargo, la distribución del empleo es desigual, con tasas de desempleo más bajas en la Ciudad de Buenos Aires en comparación con el conurbano y zonas industriales como Villa Constitución y Córdoba.
La informalidad laboral sigue siendo un problema estructural, manteniéndose en torno al 42-44% en las últimas décadas. Si bien se ha creado empleo, una parte significativa (500.000 trabajadores) ha pasado al mercado negro, sin aportes ni pago de impuestos. La reciente reforma laboral, con apenas un par de meses de vigencia, aún no ha mostrado efectos significativos en estas estadísticas.