Se narra el reencuentro entre Cassandra y Milenka, la mujer que llevó adelante el embarazo de Milenka. El momento es descrito como emotivo, destacando la conexión entre ambas y el agradecimiento de Milenka hacia Cassandra por haberle dado la vida a su hijo.
Se presenta a Levi, el hijo de Cassandra, quien ha crecido considerablemente desde la última vez que fue visto. Se resalta la responsabilidad de Cassandra durante todo el embarazo, su participación activa en las reuniones médicas y su cuidado constante.
Cassandra relata su experiencia durante el embarazo, describiéndola como positiva y sin complicaciones, a pesar de haber sido un período de mucha actividad para ella. Se enfatiza que el bebé siempre estuvo saludable y que no hubo motivos de preocupación.