Se aborda el tema del embargo de la casa de Mauro Icardi y su relación con la cuota alimentaria que debe a Wanda Nara.
Se explica que un embargo trabado no necesariamente implica una deuda actual, y que la cuota fijada es considerada desproporcionada por la defensa de Icardi.
El conflicto radica en la determinación de las necesidades reales de las menores y los ingresos del padre para establecer una cuota justa.