Se presenta un mapa que ilustra el recorrido habitual de Marcelo y su hijo Lautaro para ir a la escuela. El trayecto, de apenas dos cuadras desde su casa hasta la plaza, se convirtió en el escenario de la tragedia.
Marcelo detalla que el asalto ocurrió en la esquina de la plaza, a una cuadra del colegio. Los delincuentes venían de atrás, lo que sugiere que podrían haberlos seguido desde su casa. La descripción del recorrido resalta la cercanía de la escuela y la aparente normalidad del trayecto que se vio interrumpido por la violencia.