Se explicó científicamente por qué las personas gritan los goles con tanta euforia, a través del concepto de "neuronas espejo". Estas neuronas se activan en nuestro cerebro al observar a otro realizar una acción.
El descubrimiento de las neuronas espejo se originó en la Universidad de Parma, Italia, en 1992, mientras se estudiaba el cerebro de un mono. Se observó que las mismas neuronas se activaban cuando el mono comía una banana y cuando veía a un investigador comerla.
Esta base neurocientífica explica la empatía social y cómo experimentamos las acciones de otros, como un gol de Messi, como si fueran propias. Las neuronas espejo son fundamentales para la comprensión y la conexión humana.