Se reconstruye el accionar de Barrelier tras el crimen de Agostina, incluyendo el uso del freezer para conservar el cuerpo y su posterior traslado a Amplación Ferreira.
Se relata el hallazgo de una remera con manchas hemáticas en la casona y el descubrimiento del cuerpo semi-enterrado en Amplación Ferreira, con un antebrazo faltante posiblemente por acción de animales.
Se describe el estado del cuerpo, que dificultó los análisis forenses, y se mencionan detalles "terribles" sobre lo ocurrido.
Se plantea la duda sobre la capacidad de un tacho de 20 litros para contener el cuerpo de la víctima, y se confirma que las manchas hemáticas se limitaban al baño de la vivienda.