Se relata la historia de Víctor del Águila, un hombre que a los 12 años sufrió quemaduras en ambos brazos al treparse a un caño. A pesar de su accidente, su pasión por el fútbol lo llevó a saltar al campo de juego durante el Mundial '78, buscando un abrazo con los jugadores Filiol y Tarantini.
Esta icónica imagen fue bautizada como "El abrazo del alma" por Cherquis Vialo y capturada por el fotógrafo Ricardo Alfieri. La fotografía, que ganó varios premios, es considerada histórica y representa la profunda conexión entre los fanáticos y el deporte, evidenciando el fanatismo y la pasión por el fútbol.