Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Suiza concluyeron con un acuerdo preliminar que incluye la suspensión de sanciones estadounidenses por 60 días y la promesa iraní de permitir la entrada de inspectores nucleares.
A pesar de las tensiones y las amenazas previas de Donald Trump sobre cerrar el Estrecho de Ormuz, el tráfico de petroleros ha aumentado. El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, expresó optimismo sobre las bases de un acuerdo, mientras que Irán negó haber iniciado conversaciones sobre su programa nuclear.
El acuerdo también contempla la gestión de activos iraníes congelados y el fin de los combates en Líbano. Sin embargo, Irán ha expresado desconfianza hacia Estados Unidos y enfatiza la necesidad de reforzar su capacidad militar.