La investigación sobre Jessica Sirio se centra en determinar el origen de su patrimonio, especialmente en relación a una suma de 10 millones de dólares encontrada en efectivo.
Se plantea la duda de por qué Sirio habría prestado dinero a Martín Insaurralde si poseía tal cantidad de efectivo, comparando la situación con la de Manuel Adorni y su pedido de hipoteca.
Se sugiere que el dinero en efectivo podría ser "dinero negro" y que su circulación sin declarar podría generar alertas en organismos públicos.