Se investiga la inexplicable cantidad de dólares encontrados en el placar y vestidor de una vivienda, generando asombro por la magnitud del dinero y la aparente facilidad con que la justicia parece dar con estas evidencias. Se contrasta la celeridad en la investigación de Adorni con la demora en otros casos.
Se menciona la entrega del teléfono de Jessica Sirio a la justicia, con la escasa expectativa de encontrar información relevante debido al tiempo transcurrido. La situación plantea interrogantes sobre la procedencia y el destino de tales sumas de dinero, y la aparente falta de explicaciones coherentes.