El segmento presenta una crítica contundente a la situación económica y social bajo el gobierno de Javier Milei, describiendo un escenario de alta inflación, desempleo y represión.
Se mencionan testimonios de comerciantes que no venden, personas que pagan alquileres que superan sus sueldos, y la sensación de que "al tipo que labura lo vinieron a exterminar". Se critica la falta de aumento salarial y se califica la situación de "inmoral" e "injusta".
Se denuncia un "violento operativo de la policía" con "cacería humana" y represión a trabajadores. Se cuestiona la asignación de recursos, sugiriendo que "para esto sí hay plata", mientras la realidad que vive la gente es ignorada por el gobierno.