Se describe la situación como una cuestión económica y transaccional, donde se "monetizan" las situaciones.
Se cuestiona la forma en que se obtuvieron los videos, sugiriendo que fueron extraídos del teléfono de Jessica mediante maniobras ilícitas, y se descarta la inteligencia artificial como método de creación.
Jessica afirma que los videos fueron sacados de su teléfono sin su consentimiento y que se produjo una vulneración de sus archivos audiovisuales.