Se critica al gobierno de Javier Milei por encubrir a "corruptos" como Adorni, en contraste con la rápida acción de Axel Kicillof, quien despidió a un funcionario en 24 horas por un escándalo similar al de Martín Insaurralde y Sofía Clerici.
Se cuestiona la doble moral del gobierno actual, que mientras sostiene a funcionarios cuestionados, persigue a otros por motivos políticos. Se enfatiza la necesidad de que la política se limpie de estos "esperpentos".