Se reflexiona sobre la corrupción generalizada en la política argentina, abarcando todos los estamentos: político, judicial, económico y periodístico. Se plantea la hipótesis de que la mayoría de la clase política podría estar involucrada en actos de corrupción.
Se menciona la situación de Adorni y el uso que el gobierno podría estar haciendo del tema del video para desviar la atención. Se critica la entrega de un teléfono por parte de Jessica Sirio, sugiriendo que podría no ser el relevante.