Corea del Sur y Filipinas realizaron ejercicios militares conjuntos en la costa, simulando incursiones anfibias y operaciones combinadas. El ejercicio, centrado en la seguridad marítima, contó con la participación de infantes de marina de ambas naciones y se desarrolló en un contexto de crecientes advertencias de Corea del Norte sobre su programa nuclear.
Esta colaboración en defensa busca fortalecer la cooperación entre ambos países y demostrar su capacidad de respuesta ante posibles amenazas. Las maniobras se llevaron a cabo en la base de infantería de Marina Gregorio Lim, donde se entrenó la alerta y el uso de armamento en escenarios de incursión hostil.