La economia argentina muestra signos de debilidad con caídas en el consumo de diversos rubros. El desayuno y la merienda registran una baja del 4%, mientras que los artículos de higiene y cosmética caen un 4,7%. Los alimentos perecederos, como carne y verduras, experimentan una merma del 9%.
Fuentes del sector supermercadista indican que no se vislumbra un motor de recuperación en el corto plazo, lo que proyecta un impacto negativo en la actividad económica, el empleo y la industria. Sectores extractivos como el agro, la energía y la minería, si bien crecen, no generan empleo por no ser intensivos en mano de obra.