Se enfatiza la inconsistencia en las declaraciones de la madre de Agostina, Barrelier y Faceta, quienes inicialmente afirmaron que la menor estaba en lo de Franco, contradiciendo otras versiones.
Se cuestiona la versión mediática de que la familia de Melisa denunció a Barrelier, sugiriendo que fue él quien desvió la investigación al afirmar que no tenía movilidad para llevar a Agostina.
Se analizan las comunicaciones entre Melisa y Barrelier, y entre Faceta y Barrelier, que sugieren una posible coordinación o encubrimiento.
Se reitera la sospecha de que la relación entre Barrelier y los inquilinos no era simple, y que la disposición de la vivienda pudo haber facilitado el femicidio.