Se revela que Faceta, otro detenido en el caso, cambió su declaración inicial sobre el consumo de drogas y la presencia de Barrelier y la madre de Agostina. Inicialmente, Faceta admitió el consumo y la reunión con Barrelier, pero luego retractó sus dichos, alegando que la leche chocolatada le caía mal y que nunca vio ni consumió drogas.
Se cuestiona el miedo generalizado a mencionar la palabra "droga" en el contexto de la investigación, sugiriendo que esto podría afectar a personas poderosas en Córdoba y que la policía no investiga a los verdaderos proveedores, sino que se enfoca en el narcomenudeo.