En un partido del campeonato mundial, Inglaterra empató con Ghana en un encuentro friccionado. Harry Kane tuvo un día discreto, con un gol errado crucial, y se menciona la viralización de un brujo ghanés que supuestamente influyó en su desempeño.
El caso de Thomas Partey, figura ghanesa, se destaca por las denuncias de abuso sexual que enfrenta en Inglaterra. A pesar de tener libertad condicional, su participación en el torneo generó controversia, con un colega inglés negándose a saludarlo y siendo abucheado por el público.
Se señala la diferencia de criterios en cuanto a la participación de Partey, quien no recibió visa para jugar en Canadá pero sí pudo hacerlo en Estados Unidos, donde se disputó el partido contra Inglaterra.