Un joven de 17 años fue asesinado brutalmente en San Francisco Solano cuando salía de su casa para ir al colegio junto a su padre. Los delincuentes, que inicialmente parecían querer robarles, le dispararon tres veces y, al creer que estaba vivo, volvieron para rematarlo.
La policía encontró marcas en el piso y esquirlas de las balas. La familia pide explicaciones y clama por justicia ante la falta de respuestas sobre los motivos del crimen.