La gente relata cómo vivió el partido de Argentina mientras trabajaba, corriendo entre sus tareas para no perderse ningún detalle. La emoción era palpable, con gritos de gol que se escuchaban a lo lejos y la adrenalina de no saber qué estaba pasando.
Al finalizar el encuentro, una sensación de alivio y tranquilidad invadió a todos, permitiendo retomar las actividades con calma.