Un grupo de aproximadamente 400 argentinos se reunió en Viena para ver el partido entre Argentina y Austria, creando un ambiente similar al de estar en su país natal.
A pesar de la falta de fervor mundialista general en Austria, el partido generó un ambiente festivo entre los argentinos presentes, con la particularidad de que algunos austriacos asistieron con la camiseta de su selección, mostrando buena convivencia.
En Austria, el recuerdo del "Milagro de Córdoba" en el Mundial de 1978, donde eliminaron a Alemania, es un hito futbolístico significativo que mantiene una buena imagen del país sudamericano.
La conversación derivó hacia la historia de la relación entre Austria y Alemania, marcada por eventos políticos y la influencia de la "escuela austríaca" de economía, con menciones a figuras como Mencher, Hayek y la radicalización de sus ideas por parte de Milei.