Se analiza la posible filtración de un video como un "reaseguro" político, una estrategia que podría haber sido aconsejada por abogados.
Se menciona a "Pichirilo", quien habría mostrado el video a un medio, y se detalla que sus dispositivos fueron revisados sin encontrar evidencia.
Pichirilo niega haber tenido el video, pero admite haber tenido conocimiento del mismo y lo consideraba un respaldo político.