Se aclara que el término "secuestro de hijos" no aplica legalmente en el caso de Mauro Icardi y Wanda Nara, aunque se utiliza para explicar la situación de "sustracción" de las menores.
Se compara la situación con el caso de Maxi López, sugiriendo que Wanda Nara estaría repitiendo un patrón de comportamiento.
Se enfatiza que Nara negocia y condiciona todo a lo económico, lo que dificulta la resolución del conflicto.